Hace casi 2 meses los chicos están de vacaciones, eso significa convivencia full time. Los 3, el padre llega a la noche sólo para encontrarnos a todos peleados con todos. Los chicos están en edades en las cuales individualmente son un amor, pero juntos son perro y gato. Eso no me preocupa, son como la mayoría de los hermanos. Pero me harta.
Se hace difícil sostener un ambiente de buena onda. O sea, conscientemente sé que si le pongo buen humor y voluntad, probablemente ellos hagan lo mismo. Pero arrancar en el medio de un griterío por alguna pavada, predispone mal a cualquiera.
No nos fuimos de vacaciones, no hubo colonia. Hubo visitas y salidas. Dos veces se fueron a dormir a lo de mi suegra con mis sobrinas. Esperaba más de ella, está mal pero es mi única ayuda.
En fin, es difícil pensar que no cuento con nadie. Y al mismo tiempo, son mis hijos, sé que tengo que arreglarme sola.
Seis meses hace que no me hago color. Años que no voy al médico. Me consuela que en un mes empiezan las clases y Manu va jornada completa.
Aunnnque, pueden creer que me pone triste que se vaya todo el día? El mismo shock que cuando empezó el colegio. Jose era bebé, yo anhelaba ese momento con todo mi corazón, sin embargo cuando la fecha se aproximaba me iba arrepintiendo. Me encantaría entenderme.
También me revolotea la idea de trabajar, hacer algo, ya sea lo de mi marido o cualquier otra cosa. Quisiera que no sean muchas horas, cerca de casa y un sueldo decente. Ah y en lo posible que aparezca solo sin necesidad de mandar (armar) un curriculum. No sé en qué, no tengo muchas pretensiones en ese aspecto mientras que sea algo entretenido. Cualquiera.
Empecé Mad Men, estoy súper enganchada. Terminé La Isla Bajo el Mar, no me gustó demasiado, eso que Isabel Allende me encanta. También leí un Hombre llega y dice, tampoco me gustó. Ahora empecé Sensatez y Sentimientos.
Ni bien pueda desprenderme de mis adorados, me voy al shopping a comprar un par de libros más, tengo en la mira la elegancia del erizo y el perfume, o Tokio´s Blues y el día que Nietzche lloró. O el Efecto Noemí.
También quiero un esmalte de uñas naranja.
Y bajar 8 kilos, mantenerme las uñas prolijas, ir al pedicuro, ginecólogo y dentista, hacer limpieza de cosas de la casa que no usamos, pararme derecha, tener buen humor, manejar más, ahorrar.
Capaz escribir acá, pero me estoy autoplagiando constantemente.



Y esta sí, dendeveras a pedido del público, la panelista de Duro de Domar.