Por dónde empezar? Ah sí, corría 1994. Año en que cursé mi último tramo de colegio, el salto al vacío. Como conté alguna vez, medio por descarte, medio por gusto (como todo en mi vida) decidí que iba a estudiar publicidad. Ojalá hubiera tenido un mandato familiar, una vocación definida desde la infancia, una facilidad para los números o para algo específico. No, ninguna de las anteriores, así que me tuve que hacer cargo de buscar yo misma algo que me gustara, no sólo para estudiarlo, sino para ejercerlo toda mi vida y que me diera de comer. Pequeña decisión.
Después, la vida te enseña algo: el hombre propone y ella (o Dios, Buda, lo que quieras insertar) dispone. Estudié publicidad, me gustó, pero cuando salí a la cancha me di cuenta de que no me gustaba tanto eso de trabajar todo el día en una agencia muy canchera, por los viáticos. Y claro, sin entrar en el sistema de pasantes, no hacés experiencia, por lo que después se complica empezar a trabajar en serio. Lo más cercano al rubro que hice, fue en una central de medios de un chanta total, pero la verdad que el trabajo me gustaba mucho.
Después de eso trabajé con mi marido y hacemos un fast forward al 8vo mes de embarazo de mi primer hijo, momento en que dejé de trabajar formalmente. No voy a entrar en polémicas ni juicios de maternidad-trabajo porque en esto estoy convencida de que cada una hace lo que puede o lo que mejor le sale. En mi caso tuve la posibilidad y las ganas de quedarme con los chicos. No es todo rosas, los chicos me agotan y me ahogan, pero en definitiva estoy feliz de poder hacerlo.
Cuestión que en estos días se baraja la idea de hacer algo (también con mi marido), todo el día fuera y lejos de casa. Y a pesar de que tantas veces me puse a pensar qué será de mi cuando los chicos sean un poquito más grandes y bla bla bla, ahora no sé. O sea, por un lado le doy una mano a mi media laranja que la recontra necesita, por otro salgo un poco del taper. Pero tendría que ponerlos en el colegio todo el día, después vienen las vacaciones, colonia, contratar a alguien que los cuide a la tarde. Me aterran los cambios.
Otro tema para otro post es la convivencia laboral de la pareja...
Veremos qué me depara el futuro. Me estoy haciendo planteos de antemano porque todavía no está nada definido. Pero quiero estar preparada por si se abre mi queridísimo táper...
El día que quise a mi mamá.
Hace 2 días
Vos tenés ganas de salir del taper HOY, Marie?
ResponderSuprimirPregunto por esto de "qué haré cuando los niños sean más grandes.."eso no podés saberlo desde ahora!!!!Es imposible! Decidí por hoy, el futuro se va plasmando solo..
(Bué, si te importa mi opinión, claro).
Es que la "oportunidad" es en estos días parece, se estaría por hacer la vacante.
ResponderSuprimirMe RE importa tu opinión Pepits! Gracias! Tenés razón, es al pedo hacerse problema décadas antes ajja, pero no lo puedo evitar...
Creo que en este cambio, puede ser una ventaja el hecho de que vas a trabajar con tu marido. No por restarle seriedad o responsabilidad, sino porque las variantes son conversables antes, durante y después. Como para abrir el taper no está mal! Y los chicos, te pueden llegar a sorprender! La primera vez que dejé a mi hija en la guardería era yo la que no se podía despegar y ella jugando con el resto de los chicos ni me registró cuando me fui!
ResponderSuprimirGuau Marie! La primer mitad del post, alcoyana-alcoyana, con la misma carrera y todo.
ResponderSuprimirMe parece que si tenés ganas podés intentarlo y aunque es una movida grande, los chicos siempre se adaptan y de última nada pero nada está escrito en piedra, así que también podés volver al taper. Beso, M.
PD: estoy felí con tu vuelta a la escritura formal en más de 140 caracteres!
Qué emoción! Es un cambio total! Tal vez podés arriesgarte, hacerlo y después evaluar qué te conviene/gusta/necesitás más. Nada es permanente ni definitivo, se pueden desandar los caminos recorridos.
ResponderSuprimirBesos y fuerza para decidir!
Te lo tenías guardado! la verdad para mi todos los cambios son positivos, obvio que puede costar el arranque pero hay que tirarse a la pileta! yo ni en pedo podría laburar con marido, nos mataríamos! pero tiene mil ventajas que en un laburo tradicional jamás tendrías. Y los chicos sobreviven, siempre!
ResponderSuprimirMarie, los chicos se adaptan mas y mejor que nosotras. Por la edad tal vez. Además tal vez sea mucho mas rica la relacion, separandose un rato y volviendose a juntar. todos los cambios siempre dan cuiqui, pero está bueno intentarlo, pasarlos. y como dicen por ahi, siempre podes volver al tapper jaja
ResponderSuprimirbeso grande!!! vanis
Yo soy fóbica así que la parte del miedo te la entiendo perfecto! Todos los cambios me cuestan un huevo, los laborales son un capitulo aparte que algún día les contaré.
ResponderSuprimirTratá de sacar el miedo para afuera y conectarte con lo que realmente deseas que la vida es corta para hacer cosas por otro motivo que no sea DESEO . Los chicos quieren que su mamá este felí: si eso significa quedarte con ellos que así sea y si es salir a laburar se adaptarán.
Estaremos acá para saber que decidiste!!!
J
Bueno, pero el nombre del blog no lo cambies, eh? Hay cosas con las que no se jode :P
ResponderSuprimirSea lo que sea, espero que te puedas sentir cómoda, sin pasarte más de la cantidad "normal" (?) de tiempo pensando en cómo habría sido todo de elegir el otro camino...
Beso, mantenenos al tanto!
Si no lo pruebas no sabrás nunca qué podía haber pasado. Visto desde fuera es mucho más fácil opinar, lo sé, pero lo que creo es que el miedo a que no pueda andar bien no te deja ver lo positivo. Noto cierta frustración en el ámbito tuyo profesional, y lo entiendo, nos pasa a muchos, así que haz algo por que eso cambie. Además tienes la ventaja de estar con tu marido. Ya nos contarás. Por cierto, soy María. Un placer visitar tu blog. Besos desde Suiza.
ResponderSuprimirmarie que temón...yo nunca me separé de mis hijos desde que nacieron, siempre me amoldé a ellos.. y creo que voy a volver a laburar fuera de casa cuando empiecen todos el doble turno.. antes me da mucha fiaca la movida ... y además ya me acostumbré a tener mis momentos, mis espacios... puteamos cuando estamos en el taper..pero tiene su parte linda.. y creo que te va a costar un huevo delegar a los peques.. pero si lo necesitás..adelante! y despúes nos contás..besotes..rochi
ResponderSuprimirMarie, volviste a escribirrrr, que buenooooo!
ResponderSuprimirme parece que tenes que pensar en HOY. es lo unico que tenemos asique no te comas la cabeza por adelantado.
parece un pequeño paso para salir del Taper pero todo depende de vos.
besote!
También me aterran los cambios, es que siento que por más que tenga ayuda, estoy siempre con las nenas. Me da solo miedo por ese lado.
ResponderSuprimirPero los rubios ya están un poco más grandes amiga...a meditarlo con la almohada!